Hoy la muerte está de luto



Ojalá los ojos fueran como soles
que iluminaran las ventanas
del castillo que arde en llamas
que se arrepiente, y sangra polen

Y quizá el viento haría remezones
a los saltos de águilas decapitadas
que al volar se pierden sus alas olvidadas
que su cresta no es pluma, ni corazones

Y quizá el tiempo regalaría sus minutos
al caballo que galopa desnudo
no hay gargantas en el nudo
En la vida sobria que se hunde en luto

¡Suelta ya ese crucifijo!
que Cristo sabe follar
sabe pecar, llorar y amar
Y no es dios, ni padre ni hijo

Y quizá el tiempo regalaría sus minutos
al caballo que galopa desnudo
no hay gargantas en el nudo
Hoy la muerte está de luto.




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