Qué triste es la herida de bala en el pecho de un niño con rostro neutro e indeleble, la cara de la muerte es tan fría. No es miedo, no es terror, no es abrumación, no es pena, no es dolor, no es sufrimiento, es frío .
Tan frío como el beso de un mantra en la oscuridad de una calle, caminando lento, muy lento ... Con tantas ganas de un abrazo.
Qué inocente es la piedra que lanza el hombre cansado de guerras, a un tanque ...
Entrada más reciente Entrada antigua Página principal
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
today is ranin' pardize (8)
Barrelïa dijo...
23 de junio de 2009 21:17